La enfermedad del lado izquierdo

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El destino no está escrito, ¿o sí? ---------- http://laenfermedaddelladoizquierdo.blogspot.com/

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martes, 24 de noviembre de 2009

Presentación de "Mujeres cuentistas" 26-Nov 20:30 h.


26-Nov

20:30 h.

3 rosas amarillas

No son muchas las autoras de cuento en España, por lo menos, no son muchas las publicadas. Baile del sol nos propone una antología de relatos de mujeres, una antología actual, en la que podremos ver los caminos que está tomando el cuento femenino.

Tan solo anticipo que a nadie dejarán indiferentes. La sal y la pimienta de la vida en cada una de las propuestas narrativas.

Allí estaremos Sir Naveiras y yo para presentarlo, junto a muchas de las cuentistas antologadas en el volúmen.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Un relato de Italo Calvino


Las ciudades y los intercambios

Italo Calvino


A ochenta millas de proa al viento maestral el hombre llega a la ciudad de Eufamia, donde los mercaderes de siete naciones se reúnen en cada solsticio y en cada equinoccio. La barca que fondea con una carga de jengibre y algodón en rama volverá a zarpar con la estiba llena de pistacho y semilla de amapola, y la caravana que acaba de descargar costales de nuez moscada y de pasas de uva ya lía sus enjalmas para la vuelta con rollos de muselina dorada. Pero lo que impulsa a remontar ríos y atravesar desiertos para venir hasta aquí no es sólo el trueque de mercancías que encuentras siempre iguales en todos los bazares dentro y fuera del imperio del Gran Kan, desparramadas a tus pies en las mismas esteras amarillas, a la sombra de los mismos toldos espantamoscas, ofrecidas con las mismas engañosas rebajas de precio. No sólo a vender y a comprar se viene a Eufamia sino también porque de noche junto a las hogueras que rodean el mercado, sentados sobre sacos o barriles o tendidos en montones de alfombras, a cada palabra que uno dice -como «lobo», «hermana», «tesoro escondido», «batalla», «sarna», «amantes»- los otros cuentan cada uno su historia de lobos, de hermanas, de tesoros, de sarna, de amantes, de batallas. Y tú sabes que en el largo viaje que te espera, cuando para permanecer despierto en el balanceo del camello o del junco se empiezan a evocar todos los recuerdos propios uno por uno, tu lobo se habrá convertido en otro lobo, tu hermana en una hermana diferente, tu batalla en otra batalla, al regresar de Eufamia, la ciudad donde en cada solsticio y cada equinoccio intercambiamos nuestros recuerdos.


(Extraído de Las ciudades invisibles, biblioteca Italo Calvino, Siruela 1994)
Imágen tomada de internet

domingo, 22 de noviembre de 2009

Adiós a "El síndrome Chejov", el mejor blog en castellano dedicado al mundo del cuento


Es una lástima, pero una bitácora con 5 años a sus espaldas es una rara avis en el mundo bloguero. El blog require dedicación y constancia y son muchas las veces que los que somos escritores y blogueros nos preguntamos qué estamos haciendo. Muchos autores de cuentos con los que he tenido la ocasión de conversar, que crearon su propio espacio personal, me han acabado diciendo que esa pregunta se la hacen a menudo, si no sería mejor dedicar todo ese esfuerzo y todo ese tiempo a escribir o a realizar otras actividades menos vistosas pero más reconfortantes.

El mismo Miguel Ángel Muñoz lo comentó en alguna ocasión.

Pero qué ocurre si, como él, a base de esfuerzo y tiempo, de sapiencia y honradez, de trabajo y entusiasmo, se convierte en uno de los mejores blogs dedicados al relato, en un baluarte de la narración breve. Qué ocurre si los visitantes comienzan a conocerlo más por su blog que por sus libros de cuentos. Qué ocurre si los putrefactos espectros abisales que, como en todos los mundos, también pueblan este espacio sideral, se dedican a minusvalorar un trabajo creativo que sólo por serlo -creativo- merece un mínimo respeto.

El caso es que "El síndrome Chejov" echa el cierre. Correré a guardar sus entrevistas con Poli, con Carlos Castán, con tantos y tantos excelentes cuentistas. Esas entrevistas que sabían sacarle todo el juego que los autores podrían mostrarnos gracias a que MAM se había leído y releído no sólo el libro que era objeto de la entrevista, sino todos los libros del autor. Esas entrevistas que nos mostraban las intimidades, las formas de hacer, los demonios internos que poblaban a esos autores. Esas entrevistas tan largas y entrañables que en raras ocasiones podemos encontrar en un medio impreso en papel.

Es una lástima, sí, pero volveremos a saber de Miguel Ángel Muñoz. Eso seguro. Y, respecto "al síndrome": que la tierra te sea leve.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Entrega de Premios Concurso de Microrrelatos Museo de la Palabra


Fallo del I premio internacional de microrrelatos Museo de la Palabra convocado por la Fundación César Egido Serrano
La escritora argentina María Soledad Uranga ha obtenido el premio del I concurso de microrrelatos Museo de la Palabra con 7.000 euros. El número de relatos presentados al Certamen ha sido de 3.682 provenientes de 44 países.
Asimismo han resultado finalistas los siguientes microrrelatos que recibirán un diploma acreditativo:
1.294
El pequeño país
Jesús de la Plaza
3.584
De puertas adentro
Javier Pascual Echalecu
1.997
El topo
Estrella Martín Peccis
2.361
Las historias que escribo
José Antonio Palomares
815
Meticulosidad
Antonio Vega Díaz
2.380
Error de simbiosis
María Pilar Romero Reyes
3.414
Vestigios
Rodrigo de Oliveira González
3.442
El peligro que acecha
Carmen Becerra Fuentes
3.124
A nosotros no
Luis Manuel Nuño Espina

viernes, 20 de noviembre de 2009

Un cuento de Horaldo Conti + SUDESTE

Perdido
Haroldo Conti



El tren salía a las ocho o tal vez a las ocho y media. Recién diez minutos antes enganchaban la locomotora pero de cualquier forma el tío se ponía nervioso una hora antes. Todos los del pueblo eran así. Apenas llegaban y ya estaban pensando en la vuelta. Su padre había hecho lo mismo. La mitad del tiempo pensaba en las gallinas, que comían a su hora, o en el perro, que había dejado en lo del vecino. Para el Buenos Aires era la Torre de los Ingleses, Alem, la avenida de Mayo y, por excepción, el monumento a Garibaldi, en Plaza Italia, porque la primera vez que vino, con la vieja, se extraviaron y fueron a parar allí. Se sacaron una foto y el tipo de la máquina los puso en un tranvía que los llevó a Retiro. De cualquier forma llegaron una hora antes y con todo estaban tan excitados que casi se meten en otro tren.

Mientras cruzaba la Plaza Británica con aquella torre que de alguna manera presidia su vida, vista o entrevista a cualquier hora del día en que pisó Buenos Aires, y luego los años y toda la perra vida, y ahora esa vieja tristeza que le nacía de adentro, bueno, y la torre siempre alli como el primer día. mientras cruzaba la plaza, pues, vió al tío por anticipado en un rincón del hall del Pacífico (ellos todavía decían Pacífico) encogido dentro del sobretodo que olía a tabaco, con la valija de cartón imitación cuero a un lado y un montón de paquetes sobre las rodillas, manoseando el boleto de segunda dentro del bolsillo para asegurarse de que todavía seguia allí.

Lo había llamado dos o tres veces desde el hotel Universo pero él estaba fuera y la muchacha entendió las cosas a medias. Después trato de llegar hasta la casa, a pie, por supuesto, pues los troles y los colectivos lo espantaban. Se había extraviado en algún punto de Leandro Alem y antes de perder de vista la Plaza Britanica prefirió volver a Retiro y esperar el tren.

Hacía un par de años que Oreste no veía al tío pero estaba seguro de encontrarlo igual. La misma cara blanca y esponjosa salpicada de barritos y de pelos con aquellos ojos deslumbrados que se empequeñecían cuando miraba algo fijo, el moñito a lunares marchito y grasiento, el mismo sobretodo negro con el cuello de terciopelo, el chambergo alto y aludo que se calzaba con las dos manos y el par de botines con elásticos.

La estación Pacífico se había empequeñecido con los años. Eso parecía, al menos. En realidad era un mísero galpón con un par de andenes mal iluminados. En otro tiempo, sin embargo, veóa todo aquello coloreado por una luz misteriosa. La propia gente estaba impregnada de esa luz. Era espléndida, leve y gentil, como si no fuera a cambiar ni a morir nunca y la estación lucía como un circo. Pero la gente había cambiado de cualquier forma y la vieja estación Pacífico lucía ahora como lo que era, un misero galpón de chapas lleno de ruidos y olor a frito.

Vió al tío en un banco, debajo del horario de trenes. Parecía muy pequeño e insignificante. Tenía las manos metidas en los bolsillos, las piernas bien juntas, un paraguas sobre las rodillas y la mirada perdida en el aire.

Miraba en su dirección pero no lo veía. No veía nada.

Reaccionó cuando lo tuvo delante.

-!Oreste!

Se abrazaron y se besaron, de acuerdo a la vieja costumbre. Oreste dejó que el tío lo palmeara un buen rato. Tenía ese olor familiar, un olor masculino que evocaba a aquellos hombres reservados de su infancia que le sonreían, con breve indulgencia, como el tío Ernesto, grande como un ropero y delante del cual tragaba saliva invariablemente, o el gran tío Agustín, la única vez que lo vió el día que vino de Bragado en aquel Ford A con cadenas que echaba una nube de vapor por el gollete del radiador, o al propio tío Bautista cuando era el mismo por entero y no apenas esta sombra.

Se apartaron y el tío pregunto sin soltarle los brazos:

-¿Cómo va?

-Bien, bien.

Se miraron y sonrieron un rato y después se volvieron a abrazar.-

-¿Y usted, que tal?

-Bien, bien.

-¿La tía?

-Y, bien.....

Le puso una mano sobre un hombro y lo miró largamente.

Oreste sonrió despacio. Estaba acostumbrado a aquel estilo.

-¿A qué hora sale el tren?

-A las ocho y media.

-Son las siete y cuarto. Vamos a tomar algo.

-No... mejor nos quedamos aquí. ¿A dónde vamos a ir? Entre que arriman el tren,y enganchan la. locomotora se va el tiempo.

-Sí, pero nosotros no tenemos nada que ver en todo eso. Vamos.

-¿Y a dónde? No hagas cumplidos conmigo, hijo.

Estuvieron forcejeando un rato hasta que por fin lo convenció y se metieron en el bar de la estación. Consiguiercn un lugar desde el cual, a través de una perspectiva complicada, veían un pedazo del andén número 4.

Oreste pidió hesperidina y el tío, a fuerza de insistir, un Cinzano con bíter.

-¿Cómo se largo hasta aquí?

-¡Eh!... hacia tiempo que lo tenía pensado. El tío miró el reloj del bar y puso cara de espanto.

-Esta parado -dijo Oreste sujetándolo por un brazo. No parecía convencido. Saco y examinó el viejo Tissot con agujas orientales.

-¿Que te decía?... ¡Ah, si! Vine a ver a mi primo, Vicente. Hacía seis años que no lo veía. Somos del mismo pueblo, Baigorrita. Le estaba prometiendo siempre. Que hoy, que mañana.

Sorbió un traguito de Cinzano.

-Esta viejo. Casi no lo conozco.

Permaneció un rato en silencio con el mismo gesto abstraído que tenía cuando esperaba en el hall.

-¿Que tal? ¿Como va eso?-volvió a preguntar con desgano.

-Bien, bien.

-¿Se progresa?

-Se progresa.

Se miraron con afecto, sonrieron y callaron.

El tío había sido siempre así. El tío y todos ellos.

-Traje una punta de encargues. La tía me pidió unas latas de "Sal de Hunt". Hace mas de un año que anda detrás de eso. Fui a buscarlas a Junín hace dos meses. No... en noviembre. Hace cuatro meses.

-¿Para qué sirve?

-Para el estómago. Es una gran cosa. La gente toma ahora toda clase de porquerías, pero ésto es realmente bueno.

Silbó una locomotora y el tío se alarmó.

-Falta todavía.

Volvió a mirar el reloj y sorbió otro poco de Cinzano.

-Bueno, fui a la Franco-Inglesa y conseguí todo lo que quise. Le mostré el tarrito al tipo y me dijo: "¿Cuantos quiere?". Apenas lo miró. ¿Te das cuenta?

Dentro de un rato iba a desaparecer en la ventanilla de un vagón de segunda y no lo vería hasta dentro de cuatro o cinco años. Había otros cinco antes de ahora. Su viejo desapareció así un día y no lo vió más.

-¿Qué tal todo aquello? -preguntó Oreste después de un rato.

Todo aquello. Era un roce lastimero, un crepitar de años envejecidos, una pregunta hecha a si mismo, a un negro hoyo de sombras.

-Igual.

-¿Los muchachos?

-Siempre igual.

Callaron otra vez.

El tío hizo girar la copa y sorbió el último trago.

-¿Qué hora es?

-Las ocho menos cuarto.

El tío saco el reloj y lo observó inquieto.

-Casi menos diez. ¿Vamos?

Oreste dudó un rato.

-Vamos.

Estaban enganchando la locomotora. El tío recogió los paquetes y la valijas y comenzó a caminar apresuradamente hacia el andén número 4. Parecía haberlo olvidado.

Oreste trató de tomarle la valija y el tío lo miró con extrañeza.

-Está bien, muchacho. No te molestes.

-Déle saludos a la tía. A todos.

-Gracias, querido. Gracias.

Corrieron a lo largo del tren tropezando con los tipos de segunda que corrían a su vez como si la estación se les fuera a caer encima y metían por las ventanillas los chicos o las valijas para conseguir asiento. El tío trepó a uno de los vagones cerca de la locomotora y al rato sacó la cabeza por una ventanilla.

-¿Cuándo vas a ir por allá -preguntó mirando mas bien a la gente que se apiñaba sobre el andén.

-Apenas pueda.

-Tenés que ir, eso es. ¿Cuándo dijiste?

-Cuando pueda.

El tío se apartó un momento para acomodar la valija. Después se sentó en la punta del banco y permaneció en silencio.

Se miraron una vez y el tío sonrió y dijo:

-¡Oreste! . . .

Él sonrió también, desde muy lejos, al borde del andén.

Sonó la campana y el tío asomó apresuradamente medio cuerpo por la ventanilla.

-¡Chau, querido, chau! -dijo y lo besó en la mejilla como pudo.

Trató de besarlo a su vez pero ya se había sentado.

El tren se sacudió de punta a punta. El tío agitó una mano y sonrió seguro.

Oreste corrió un trecho a la par del tren. Corría y miraba al tío que sonreía satisfecho, como aquellos hombres de la infancia.

Luego el tren se embaló y Oreste levantó una mano que no encontró respuesta.



Cuento extraido de CUENTOS COMPLETOS (Editorial Bartleby, 2008).




Bartleby acaba de publicar en España la primera novela de Haroldo Conti, SUDESTE, una maravillosa narración dominada por las imágenes de un río denso y complicado, metáfora de vida, en el que pueden apreciarse aromas de Hemingway, de su El viejo y el mar, tanto en el fondo (la soledad, la inutilidad de luchar contra el destino), como en la forma (esa objetividad y esos silencios de la obra de autor americano). Un mundo poblado por personajes solitarios que apenas hablan dejandose hacer por el río que los gobierna, el delta inmenso del Paraná. Sobre este paisaje de islas y manglares, de pobres pescadores, de barcos varados, Horaldo Conti dibujará los dramas de la continuidad de la vida, los dramas de los perdedores que jamás pensaron en ganar nada.

SUDESTE
Haroldo Conti
Ed. Bartleby, 2009

jueves, 19 de noviembre de 2009

La biblioteca imaginaria


El lunes y el jueves de cada semana, Cris Monteoliva y su equipo de colaboradores (Raúl, Pepe, David, Pedro, Mario), nos muestra por la ventana de su biblioteca las últimas novedades literarias. En la Biblioteca de Cris, quieren al cuento y no falta, semana tras semana, alguna reseña de un libro de cuentos. En mi blog tenéis a la derecha un link permanente con sus actualizaciones de La biblioteca imaginaria.

Hoy os muestro los contenidos del nuevo número, porque todo en él es cuento, pero, además, porque La biblioteca imaginaria será la web destacada y recomendada para los amantes del cuento en el nº 2 de la Revista Al Otro Lado del Espejo.

LA BIBLIOTECA IMAGINARIA
Novedades a fecha 19/11/2009
- Conversamos en diferido con JUAN JACINTO MUÑOZ RENGEL.
- De mecánica y alquimia, de Juan Jacinto Muñoz Rengel, reseña escrita por Cristina Monteoliva.
- Anónimos, de Miguel Sanfeliu, reseña escrita por José Cruz Cabrerizo.
- En días idénticos a nubes, de Ana Pérez Cañamares, reseña escrita por Raúl Rubio Millares.
- Nueva entrega de NOTICIAS/PROMOCIÓNATE.

Dos presentaciones de libros de cuentos más, esta semana

Dos días, jueves 19 y viernes 20 de noviembre.

Dos presentaciones en "Entrelíneas Librebar".


Dos libros de relatos, dos autores.


El jueves 19 a las 21h, El incendio y otros relatos,de Jose Naveiras (Ediciones Atlantis, 2009) presentado por un servidor.



El viernes 20 a las 21.30h, El tipo que escucha,de Alberto García Salido (Ediciones Alfasur, 2009) .El acto será presentado por los escritores José Manuel Contreras y José Naveiras.

¿Queréis leer? Pues no tenéis excusa.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

"Estancos de Chiado", de Fernando Clemot, premio Setenil al mejor libro de relatos de 2009



La noticia la supe la noche del miércoles 4 de noviembre por Carlos Salem. Esta entrada debería de haberse hecho el día siguiente, pero estuve unos días en Lisboa (qué casualidad) y hasta ahora.

Los finalistas del premio eran:

Juan Carlos Márquez, Oficios, Castalia
Juan Bonilla, Tanta gente sola, Seix Barral.

Arturo Enríquez, El espacio alrededor, De la luna libros.

Juan José Millás, Los objetos nos llaman, Seix Barral.

Juan Ramón Santos, Cuaderno escolar, Editora Regional de Extremadura.

Vicente Molina Foix, Con tal de no morir, Anagrama.

Jon Bilbao, Como una historia de terror, Salto de Página.

Fernando Clemot, Estancos del Chiado, Paralelo Sur.

Carlos Salem, Yo también puedo escribir una jodida historia de amor, Ed. Escalera

Andrés Pérez Domínguez, El centro de la tierra, Paréntesis.




En algún blog escribí que Fernando Clemot podía dar la sopresa con Estancos del Chiado. También Carlos Salem lo dijo en su blog: quería ganarlo él, claro, pero si no era así, que se lo llevase Fernado. El porqué era el mismo: es un gran libro de cuentos y está editado por una pequeña editorial. Los dos, autor y editorial, necesitan el impulso del Setenil. Ya lo tienen, ahora espero que tanto él como la editorial sepan moverlo, hacelo ver, prolongar los ecos de la noticia, venderlo.
El Setenil es un premio muy importante como para que pase por los medios un instante y luego quede olvidado.

Algunas editoriales cuyos autores lograron el Setenil , en mi opinión, no han sabido (o no han podido) hacerlo.
Creo que el esfuerzo merecerá la pena.


Próximamente escribiré una reseña sobre el libro, pero, en cualquier caso, recomiendo su lectura. Además, por 10 euros (buen precio, ¿verdad?), disfrutarán de unas cuantas horas de buena literatura y, sobre todo, de la intensidad de lo breve.

Algunas fotos de la presentación de ayer en Fuenlabrada










Gracias a los amigos que me acompañaron en la presentación en mi ciudad, y gracias a Sagrario y María José, del Servicio de Bibliotecas de Fuenlabrada, por permitirme realizar el acto en un sito tan emblemático como el Centro Cultural Tomás y Valiente.
Todas las fotos están colgadas en facebook.

martes, 17 de noviembre de 2009

"El colibrí blanco", sin moverte de casa y con un 5% de descuento


Al igual que ocurrió con El laberinto de Noé, la editorial Drakul ya distribuye mi último proyecto literario, El colibrí blanco, a domicilio, en 2-3 días, sin cargar los gasto de envío y con un 5% de descuento sobre el PVP.

Si te interesa, picha aquí

lunes, 16 de noviembre de 2009

Dos presentaciones de libros de cuentos esta semana



El próximo lunes 16 de noviembre, a las 20 h., Tres rosas amarillas y la editorial Páginas de Espuma te invitan a la presentación de "LA MÁQUINA DELANGUIDECER" del escritor ÁNGEL OLGOSO, en la compañía de José María Merino y Juan Casamayor. ¡Te esperamos!

El próximo jueves 19 de noviembre, a las 20.00 horas, tendrá lugar la presentación al público en Madrid del libro de relatos De mecánica y alquimia, de Juan Jacinto Muñoz Rengel (editorial Salto de Página). El acto se celebrará en la Delegación del Principado de Asturias (Glorieta Ruiz Jiménez, 2; metro: San Bernardo), y el autor del libro estará acompañado en la mesa por los editores, así como por el también cuentista Félix J. Palma.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Dos frases de Ray Loriga

festival eÑe
14/11/09

sábado a la mañana


"lo que uno escribe es siempre algo a favor o en contra de lo que uno lee"


"el éxito puede condicionar a un escritor pero nada le condiciona más que el fracaso"


entenderán porqué se llenó la sala, ¿no?

jueves, 12 de noviembre de 2009

Presentación de "El colibrí blanco" en Fuenlabrada


El escritor fuenlabreño Esteban Gutiérrez Gómez, presentará su segunda novela El colibrí blanco el martes 17 de noviembre a las 19:00 horas en el Auditorio de la Escuela de Música Dionisio Aguado ubicado en el Centro Cultural Tomas y Valiente (c/Leganés, 51).

Después de su primer proyecto literario, El laberinto de Noé, publicado en 2008 y que ofrecía un juego a los lectores, una tentativa para abandonar la realidad por unos instantes, para dejarse llevar al mundo de la ficción, El colibrí blanco pretende mostrar el asombroso silencio tejido para olvidar la verdad de nuestra reciente historia.

La crítica ha dicho:

"Abandona uno noqueado, felizmente aturdido las páginas de El colibrí blanco, la nueva novela de Esteban Gutiérrez, sacudido por una narrativa magistral que desbroza, a camino entre una prosa de trinchera y la iluminación lírica, nuestro episodio histórico más trágico, aportando una visión personal y caleidoscópica de los espectros emocionales en que se convirtieron los represaliados, de los caminos inusitados y justos que la redención tendría que encontrar para algunos de ellos en alianza con el tiempo. Antonio Menéndez Seoane, "el Carnicero" es, quizá, uno de los personajes más arrebatadores y de trazo más escalofriante que he tenido la suerte de poder disfrutar en mucho tiempo". Miguel Ángel Zapata

Una novela corta o un cuento largo que ofrece una tarde exquisita donde a ratos recordamos a Delibes y a veces por la investigación en la historia, a Cercas, y a veces simplemente nos dejamos llevar por la gula de los sentidos. Miguel Ángel Martín

Lírica, entrañable, magnética y más que recomendable. Vicente Muñoz Álvarez

Destacar, las potentes imágenes que evocan sus palabras, la delicadeza poética de sus descripciones, y la acertada libertad creativa que lo guía. “El colibrí blanco” te arrastra desde el principio para sumergirte en su tinta sin remedio. Sandra Rubio

martes, 10 de noviembre de 2009

"Masacre en los jardines" echa el cierre


Aunque no estaba de acuerdo con la filosofía del anonimato que la amparaba, me duele la desaparición de un blog dedicado al cuento y a su discurso crítico. Y tienen toda la razón del mundo al señalar que los blogers que hacemos reseñas de libros de cuentos nunca hacemos sangre con lo que no nos gusta. En las ocasiones en las que se han publicado en ese blog alguna reseña descarnada, el debate ha sido fluido y, por lo general, respetuoso. Se ha obligado al lector a recapacitar, a observar otros puntos de vista y, por tanto, se ha enriquecido la retroalimentación generada por el libro de relatos. Ese ha sido, indudablemente, el mayor de sus méritos.

Que la tierra te sea leve.

I Festival de relato erótico


Ante la aceptación de los Festivales de poesía erótica, tanto de público como de poetas que desean recitar, ponemos en marcha un nuevo festival, esta vez de relatos eróticos.
Además, podréis comprar sus libros, que os dedicarán amablemente. Los beneficios de los mismos irán a parar al Colectivo Hetaira.

El jueves, 12 de noviembre de 2009 a las 21:00 en Consentido C/Barco 32
Se cobrarán 5 euros de entrada que incluye una consumición, 3 euros de cada entrada irán destinados también al colectivo.
Nos harán pasar una inolvidable velada con sus textos más calientes en un ambiente exclusivo, donde todo incita al erotismo:
Mónica Sánchez (http://www.femiteca.com/spip.php?article322) leída por Isabel Sánchez (http://blog.cine.com/hildy)
El cartel de esta edición está elaborado por:
Almudena Cenamor
Yo leeré por primera vez un cuento sonoro (Nada de Ooooooh!... Aaaah!... ¡Así, así! ... Es otra cosa, no sean superficiales) adaptado para la ocasión. Espero que si se deciden a acudir, lo disfruten.