
miércoles, 29 de octubre de 2008
CREATURA Nº 33

Esta es la sorpresa que me esperaba en el buzón al regreso del Monte Perdido en el valle de Ordesa.
Aquí dentro está la entrevista y el relato Pinball, que en principio iba a dar título al libro, que acabó llamándose (y no me arrepiento en absoluto) El laberinto de Noé.
Al abrirlo he recordado la noche del viernes, ese Buko a tope de amigos a los que ahora ponía cara (enorme el artículo de Jab para la el diario La opinión de Zamora) y de muy, muy buen rollo.
Somos algo así como una familia. Nos une la literatura y las ganas de luchar contra la políticamente correcto, contra las mafias del libro establecidas. Nos une la poesía que habla de aquí y ahora, de nosotros, la palabra que no tiene pelos en la lengua
Gracias, Kebran.
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