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lunes, 22 de agosto de 2011

Un cuento de Joao Anzanello Carrascoza



SEÑAL DE LOS TIEMPOS
Por: Joao Anzanello Carrascoza.


La pareja se detuvo en mitad del camino para descansar. Estaban los dos extenuados de tanto huir. Se cobijaron en un establo, al costado de la carretera, y enseguida la mujer sintió las primeras señales. Había sido una parada providencial, el momento y el lugar adecuados para que naciera el niño. Nadie sospecharía de un establo en medio de una carretera desierta.

En esa noche, bajo la luz sin pausa de una estrella, la mujer sufrió intensamente los dolores del parto. La madrugada ya estaba alta cuando, entre sus gemidos sordos, se distinguió un extraño vagido.

Miraron al niño, atónitos. Pero se cuidaron de no caer en el mismo error del pasado. Aprovecharon restos de madera que por allí había y separaron dos trozos, preparando el ritual. Fueron rápidos. El marido, carpintero, tenía mucha práctica.

Allí mismo crucificaron al niño. Luego juntaron los animales y siguieron viaje.











Acabo de terminar de leer El volumen del silencio. Editado por Baile del Sol, comprende una selección de los mejores relatos del cuentista João Anzanello Carrascoza. Ha sido todo un descubrimiento y he disfrutado con muchos de estos relatos como hace mucho tiempo no disfrutaba de un volúmen de cuentos. Más adelante publicaré una reseña del libro, pero sirva esta introducción para recomendarlo a mis amigos amantes de lo breve.


domingo, 20 de diciembre de 2009

Mujeres cuentistas



MUJERES CUENTISTAS
(Antología de relatos)

Inés Matute, Inma Luna, Ángeles Jurado, Ana Pérez Cañamares, Marina Sanmartín, Roxana Popelka, Déborah Vukusic, Carmen Camacho

Ed. Baile del sol, 2009
228 páginas.ISBN: 978-84-92528-81-3


Zarpazos
Por Esteban Gutiérrez Gómez

El género breve está de enhorabuena: se acaba de publicar un libro de relatos, de cuentos, de minificciones, una antología escrita sólo por mujeres. Enhorabuena. La narrativa breve no es una excepción al resto de narrativa y, está mal decirlo pero es así, es un mundo dominado por hombres.
Por eso tiene un valor de inicio esta antología, porque nos permite conocer los que escribe la mujer de hoy. Todas las autoras con jóvenes, sus propuestas son atrevidas, innovadoras y podremos llegar a descubrir con ellas “el lado oscuro de la Luna”.

Se abre el libro con dos cuentos de Inés Matute: paisajes extraños, futuros caóticos, fantasías trabadas fruto de desamores que se devienen en marcas rosadas en la piel, en futuras cicatrices en el alma. El cambio de imágenes y de tiempo, continuo, quizá logre el propósito de hacernos sentir desasosiego y, entonces, comprenderemos.

Le siguen las propuestas de Inma Luna, excelente poeta, que busca con sus relatos la reflexión, quizá más terráquea, más con los pies en el suelo, más social, más contra el mundo. Sus micros con armas arrojadizas en busca de heridas. “Pundonor” es una muestra ejemplarizante de lo que escribo.

Tras ella, Ángeles Jurado Quintana, mi primer descubrimiento. Eso es lo que tienen las antologías, que te muestra el hacer de escritores que no conocías. Nunca había leído nada de Ángeles. Historias realmente buenas, escritas con pulcritud, buscando el efecto de impactar al lector. Si piensan que saben todo respecto al clásico “La cenicienta”, lean “Conociendo a la madrastra” y déjense llevar por su prosa encantada. Ninguna de sus propuestas narrativas (cultiva por igual el relato, el cuento y la minificción) me ha dejado indiferente.

Respiro (mejor dicho, inspiro: el cigarrito de después) y vuelvo al libro. Me espera Ana Pérez Cañamares y ya sé que seguiré disfrutando de la lectura. Aún guardo en la garganta el gusto a herrumbre de su anterior libro de cuentos “En días idénticos a nubes”. Cuentos cortos, micros, dentelladas, metáforas de vida (“La gacela y la leona”). Para mi sorpresa, en “Noche de reyes” se permite una sutil ironía que vuelve a hacerme temblar. ¿Acaso no es esa la función del “cuentero”?
Sí, claro que sí. Directo al corazón.

También ya conocía a Roxana Popelka. Y también me gustaban sus anteriores propuestas, siempre al límite de lo acostumbrado, al límite externo, claro, ¿y por qué no? ¿Por qué no si todo cabe si se saben utilizar adecuadamente las palabras?
Conforme a este espíritu transfronterizo, la autora gijonesa vuelve a hilar historias de cada día, monotonía de lluvia tras los cristales, pasando de personaje a personaje sin centrarse en uno de ellos, extendiéndose en datos que puede no interesen al lector pero que hacen focalizar su mente en los verdaderos zarpazos que llegarán más tarde. Sacrifica el ritmo y la intensidad de la narración en pos del efecto sedimento, de la reflexión final que provocan. Es su estilo, la marca de la casa: popelka. Como botón de muestra: “El camino más corto”.

Tras las historias de vidas vacías, de perdedores (todos somos perdedores), Marina Sanmartín. Marina gusta vestir a sus personajes de piel hombruna, gusta sentirlos musculizados y jugar con sus silencios. Inquietantes silencios como “El tic tac de los relojes”. Marina es capaz de trasformarse en pieles ajenas llenas de tinta, profundas criaturas de papel.

Pero si de lo que se trata es de jugar, prepárense por que llega Déborah Vukusic y su mezcla de poemas en prosa y prosa ritmada, o , dicho de otra forma: llega la música de las palabras. No me defrauda Vuk con sus propuestas: atrevidas, erógenas, licuadas; propuestas que te corrompen, de esas por las que te gusta dejarte llevar hasta que (¡hijapu...!) llega el portazo y te quedas en la calle con los calzoncillos por las rodillas. El golpe final maestro de “Delicias, Mon amour”, de “Mustafá y el ruiseñor”; la visualización perfecta de “El grillo di di”; enterito, enterito, su “Borges ha muerto”. Yo también, Vuk, más fuerte.

Y llega el final (cigarrito de satisfacción y sonajero de púas en el cenicero). Entonces me encuentro la segunda sorpresa (¿He escrito antes que en todas -todas- las antologías se descubre siempre algún autor al que seguir?): Carmen Camacho. También había leído poemas suyos y vamos a ver qué tal la prosa. Pues, para ser breve, inmejorable. Sus micros son abismales, verdaderas cargas de profundidad en busca del submarino mental del lector (todos, no dejaría de destacar ninguno de ellos). Pero tendrán que llegar a un relato, “La jaca” para comprender el dominio de esta mujer del lenguaje, su saber hacer, la utilización de silencios y metáforas, la busca de la complicidad del lector. Y, si me lo permiten, una última recomendación. Dejen el relato “Colmaré todos tus sueños” para el final y váyanse a la cama. Carmen y yo escucharemos sus risas desde donde quiera que estemos.

Es, en definitiva, una propuesta divertida y muy interesante. No todo será de su gusto, pero obtendrán una panorámica inmejorable de lo que hoy por hoy están escribiendo las mujeres jóvenes. Eso sí, no busquen clásicos. Aunque, quizá, con el tiempo...


martes, 24 de noviembre de 2009

Presentación de "Mujeres cuentistas" 26-Nov 20:30 h.


26-Nov

20:30 h.

3 rosas amarillas

No son muchas las autoras de cuento en España, por lo menos, no son muchas las publicadas. Baile del sol nos propone una antología de relatos de mujeres, una antología actual, en la que podremos ver los caminos que está tomando el cuento femenino.

Tan solo anticipo que a nadie dejarán indiferentes. La sal y la pimienta de la vida en cada una de las propuestas narrativas.

Allí estaremos Sir Naveiras y yo para presentarlo, junto a muchas de las cuentistas antologadas en el volúmen.

jueves, 8 de octubre de 2009

Blues y otros cuentos, de Iñaki Echarte


ALREDEDOR DE LO SABIDO

Se sentó con cuidado y puso los brazos sobre la mesa.
—Tengo algo que deciros. Seguro que ya lo sabéis.
Os lo habéis podido imaginar, os lo han podido sugerir, pero quiero decíroslo yo.
La madre no se permitió parpadear. El hermano sonrió maliciosamente. El padre adoptó el gesto severo de cuando recibe una noticia inesperada, por sí acaso.
—Lo que os voy a contar es la razón por la que durante todos estos años he sido inaccesible, distante, desagradable e incluso borde.
—Cállate —la madre arrugó la servilleta con cuidado—. Ya lo sabemos.
—¿Qué es lo que sabemos? —Dijo bruscamente el padre con la taza en la mano—. Yo no sé nada de lo que estamos hablando. ¿De qué estamos hablando?
—Estamos hablando de mí.
—Y, ¿qué es lo que no sabemos de ti? Lo sabemos todo. Eres nuestro hijo.
La madre se levantó de la silla y se puso a recoger la mesa.
—A veces creo que no te enteras de nada.
Él le puso la mano sobre el brazo y la agarró con fuerza.
El padre la miró con ojos suplicantes.
—Ya ha llegado el momento, ¿verdad?
—Hace mucho que está aquí. Ya deberías haberte hecho a la idea.
La madre se giró, abrió el grifo y empezó a fregar.
El padre miró la taza vacía.
—¿Puedo decir algo? ¿Puedo terminar?
—Hijo, ya no hace falta. Ahora no.
Este es el primero de los relatos que integran Blues y otros cuentos (Editorial Baile del Sol, 2009). No podía haber elegido Iñaki Echarte mejor carta de presentación. Como habrán podido comprobar, sin siquiera nombrarlo, lo dice todo.
La homoerótica que desprende impregna muchos de los relatos. Distanciados los momentos de las historias, en todas puede apreciarse la losa del silencio y del temor a la incomprensión. Me atrevo a decir que el espíritu de Iñaki colmó muchos de esos silencios y no pudo hacer cosa mejor que escribirlos, que realizar el exorcismo.

Sorprenderá al lector la frescura de los relatos y la buena concepción de muchos de ellos, el intimismo que los llena, la sensibilidad que desprenden. En otros veremos el gusto de Iñaki por la experimentación, como en “Bailaré siempre” o en “Jonay”, del primer grupo de relatos; y alguno nos sorprenderá en su trama (“Nadador”); pero habrá que llegar a el bloque cuarto para encontrarse tres relatos magníficos (“El minuto”, “El hombre” y “El campeón”) que hubiesen sido memorables si hubiese cerrado su final con un golpe certero en vez de dejarlos abiertos hacia un camino que ya no interesa al lector.

Buena apuesta la de Iñaki. El libro no podía llamarse de otro modo conteniendo la música que contienen estos retazos de vida. Qué mejor que un blues para fumarnos los silencios de la vida.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Presentación de los libros de relatos de la Editorial Baile del Sol




El jueves, 28 de mayo, a las 19:30 h.
Presentación de los libros de relatos de la Editorial Baile del Sol...

En días idénticos a nubes, de Ana Pérez Cañamares

y la segunda edición de...


Las mujeres no tienen que machacar con ajos su corazón en el mortero,

de Inma Luna.


Casa del Libro de Fuencarral. C/ Fuencarral, 119 (Madrid) Metro Bilbao.