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jueves, 19 de noviembre de 2009

La biblioteca imaginaria


El lunes y el jueves de cada semana, Cris Monteoliva y su equipo de colaboradores (Raúl, Pepe, David, Pedro, Mario), nos muestra por la ventana de su biblioteca las últimas novedades literarias. En la Biblioteca de Cris, quieren al cuento y no falta, semana tras semana, alguna reseña de un libro de cuentos. En mi blog tenéis a la derecha un link permanente con sus actualizaciones de La biblioteca imaginaria.

Hoy os muestro los contenidos del nuevo número, porque todo en él es cuento, pero, además, porque La biblioteca imaginaria será la web destacada y recomendada para los amantes del cuento en el nº 2 de la Revista Al Otro Lado del Espejo.

LA BIBLIOTECA IMAGINARIA
Novedades a fecha 19/11/2009
- Conversamos en diferido con JUAN JACINTO MUÑOZ RENGEL.
- De mecánica y alquimia, de Juan Jacinto Muñoz Rengel, reseña escrita por Cristina Monteoliva.
- Anónimos, de Miguel Sanfeliu, reseña escrita por José Cruz Cabrerizo.
- En días idénticos a nubes, de Ana Pérez Cañamares, reseña escrita por Raúl Rubio Millares.
- Nueva entrega de NOTICIAS/PROMOCIÓNATE.

lunes, 18 de mayo de 2009

Revista digital La biblioteca imaginaria


LA BIBLIOTECA IMAGINARIA
Novedades a fecha 18/5/2009
- Conversamos en diferido con SERGIO DEL MOLINO.
- Malas influencias, de Sergio del Molino, reseña escrita por Cristina Monteoliva.
- Podría hacerte daño, de Juan Luisa Castro, reseña escrita por Pedro Crenes Castro.
- Contra la vida quieta, de Elvio Romero, reseña escrita por Sergio Rojas García.
- Nueva entrega de NOTICIAS/PROMOCIÓNATE
No se pierdan la entrevista de Sergio del Molino y la reseña de Malas influencias, libro que tengo ganas de leer, pero en estas fechas... por otro lado, me alegra la reseña del último libro de cuentos de Luisa Castro.

martes, 12 de mayo de 2009

Revista digital La Bilioteca Imaginaria


LA BIBLIOTECA IMAGINARIA
Novedades a fecha 11/5/2009
- Cuentos rotos, de Carlos Herrero, reseña escrita por José Cruz Cabrerizo
- Perturbaciones, Varios autores, reseña escrita por Cristina Monteoliva
- El mundo, de Juan José Millás, reseña escrita por Pedro Crenes Castro.
- Cuando tu rostro era niebla, de Mario de los Santos, reseña escrita por Cristina Monteoliva
- Nueva entrega de NOTICIAS/PROMOCIÓNATE.
En noticias destaco:
PRESENTACIÓN DE SARTA DE CUENTOS Y OTROS RELATOS EN GRANADA
El martes 12 de mayo tendrá lugar en Granada la presentación de Sarta de cuentos y otros relatos, segundo libro de cuentos del escritor Raúl Rubio Millares. El acto tendrá lugar en Librería Babel, en su sede de C/Gran Capitán (Granada), a las 19.00

jueves, 23 de abril de 2009

"Pompas de jabón", fragmento de un cuento de Cris Monteoliva

La Revista digital La biblioteca imaginaria ha declarado fiesta toda la semana y renueva su contenido diariamente. Hoy, día del libro, publica una serie de relatos inéditos cedidos por diversos autores (yo uno de ellos). Os recomiendo su lectura.


Pero claro, Cris Monteoliva nos ha correspondido con un relato (un cuento, mejor dicho) del que más bajo podéis leer un fragmento.

Aprovechad que hoy los libros están un 10% más baratos.

Buen provecho.





POMPAS DE JABÓN
Recuerdo que me di a mí mismo el razonable plazo de tres días: si para el mediodía del jueves nadie lo había borrado por error, mi ordenador no desaparecía por arte de magia
o la chica volvía a escribirme para retractarse, tomaría cartas en el asunto. Por aquel entonces yo llevaba en la revista unos cinco años. Puesto que nunca había sido un lumbreras, en cuanto acabé la carrera mi padre se encargó de buscarme un empleo en una modesta publicación de nuestro Valladolid natal, dirigida por un buen amigo de la familia. Durante los primeros tres años todo fue idílico: la oficina me cogía casi al lado de casa, y como todo el mundo sabía que yo era el enchufado, no se me exigía demasiado. Cierto es que a veces me aburría; pero, por lo general, yo era feliz sin dar palo al agua y cobrando por ello. Así fue hasta que al jefazo le dio un infarto y tuvo que jubilarse. El nuevo capo, Manuel Gutiérrez, pronto me dejaría claro que yo era un estorbo en su revista. El despedirme, sin embargo, no entraba en sus planes, ya que soltar la indemnización le dolería más que si el dinero saliera de su propio bolsillo. Decidió, por tanto, pasar de mí y tratarme como si fuera un florero o un cuadro colgado en la pared. Curiosamente, cuanto más me ignoraba el Gutiérrez, más ganas tenía yo de trabajar. Tras demostrar que sabía escribir sin casi tener que utilizar el corrector ortográfico, y después de meses de insistencia, por fin tuve mi propia sección: CARTAS DE LOS LECTORES. No es que fuera gran cosa, pero tampoco estaba tan mal. Llegó la hora señalada de aquel jueves de octubre, y como el mail seguía intacto en mi bandeja de correo, no me quedó otra que imprimirlo y dirigirme al despacho del jefe.
­Así que una de tus lectoras te ha escrito para que vayas a Granada a hacer un reportaje. ¿Y quién se ha creído que eres? ¿Iker Jiménez? – dijo conteniendo una risita.
­Había pensado que, como tengo unos días libres y pensaba pasarlos en Granada, en la casa de mi hermana, pues...
­¡Ah, sí! Tu hermana, la rarita – me interrumpió Gutiérrez con desdén.­Haz lo que te de la gana, Domingo; pero que sepas que tú corres con todos los gastos. Le di las gracias y salí de aquel despacho como alma que lleva el diablo. Al Gutiérrez le faltaría tiempo para reírse estruendosamente de mí a mis espaldas una vez me hube marchado. Quizá en otras circunstancias me hubiera importado; pero entonces sólo podía pensar en el momento en que cogiera el autobús en dirección a Granada. [...]

lunes, 6 de abril de 2009

La biblioteca imaginaria


Antes de diseccionar este número, he de señalar la magnífica reseña hecha por Cris Monteoliva sobre el libro de Murakami, La caza del carnero salvaje, de la semana pasada. Justo es decirlo.



Y aquí están las propuestas de esta semana:



LA BIBLIOTECA IMAGINARIA
Novedades a fecha 6/4/2009

- Conversación en diferido con JOSÉ LUÍS MUÑOZ
- El corazón de Yacaré, de José Luís Muñoz, reseña escrita por Cristina Monteoliva.
- Media docena de robos y un par de mentiras, de Mercedes Abad, reseña escrita por Rubén García Cebollero.
- Opowiadania. Antología del nuevo cuento polaco, de Varios Autores, reseña escrita por José Cruz Cabrerizo.
- Trauma, de Patrick McGrath, reseña escrita por Cristina Monteoliva.
- Una nueva entrega de NOTICIAS/PROMOCIÓNATE.
- Nuevos enlaces.

martes, 31 de marzo de 2009

La biblioteca imaginaria



LA BIBLIOTECA IMAGINARIA
Novedades a fecha 30/2009
- JOSÉ CRUZ CABRERIZO conversa en diferido con FLAVIA COMPANY
- Con la soga al cuello, de Flavia Company, reseña escrita por José Cruz Cabrerizo.
- La caza del carnero salvaje, de Haruki Murakami, reseña escrita por Cristina Monteoliva
- Alegato de un loco, de August Strindberg, reseña escrita por Raúl Rubio Millares.
- Contento del mundo, de José Sánchez Pedrosa, reseña escrita por Cristina Monteoliva.

martes, 24 de marzo de 2009

La biblioteca imaginaria





Nueva entrega de este esfuerzo literario hecho en Granada. Ni que decir tiene que estoy deseando leer el libro de relatos Malas. Relatos de mujeres diabólicas

LA BIBLIOTECA IMAGINARIA
Novedades a fecha 23/3/2009
- RUBÉN GARCÍA CEBOLLERO estrena la sección RESEÑA CON ENTREVISTA con CODEX 10 y su autor, EDUARD PASCUAL.
- La funeraria, de Juan Luís Cano, reseña escrita por Cristina Monteoliva.
- Malas. Relatos de mujeres diabólicas, de Varios Autores, reseña escrita por José Cruz Cabrerizo
- Lo único que queda es el amor, de Agustín Fernández Paz, reseña escrita por Cristina Monteoliva.

jueves, 19 de febrero de 2009

Reseña y entrevista en La Bilioteca Imaginaria sobre El Laberinto de Noé

Reseña y entrevista publicadas en La Biblioteca Imaginaria por Cristina Monteoliva.
Gracias y gracias.

ENTREVISTA
Hoy, en La Biblioteca Imaginaria, tenemos el gusto de ofreceros la entrevista que hace unos días nos concedió, via email, Esteban Gutiérrez Gómez, un autor que no sólo ama el relato en todas sus vertientes, sino que, además, lucha de forma muy activa por conseguir darle su sitio a este género en nuestro país.
Tras esta entrevista, encontraréis la reseña de El laberinto de Noé, una obra que no puede dejar indiferente a ninguno de los que se deciden a leerla.
No os entretengo más. Aquí os dejo con las palabras de Esteban:

¿Cuándo comenzaste a escribir?
A los diecisiete años escribí mi primera novela Estrella del rock”. La guardo en un cajón porque, como es lógico, supura ingenuidad.

¿Podrías imaginarte tu vida sin la literatura?
No. Soy de esos locos para los que la vida no se entiende sin un buen libro entre las manos. Me gusta introducirme en las realidades paralelas que la literatura muestra.

¿Cómo surgió la idea de escribir El laberinto de Noé?
La chispa creadora surgió de una charla con Andrés Trapiello a propósito de su novela “Al morir Don Quijote”. Trapiello hablaba de un Cervantes que era un auténtico perdedor en el sentido de que no había logrado alcanzar nada de lo que se había propuesto. Sin embargo, cada vez que fracasaba se levantaba y trataba de alcanzar otro objetivo. Cervantes como perdedor. Pero qué maravilloso perdedor. De ahí surgió la filosofía que impregna el libro. Sólo pierde el que arriesga, el que juega, el que hace algo por cambiar su realidad. Hay mucha gente que no es conciente de eso.

¿Has conocido alguna vez a alguien que infunda poder de determinación en otros? Sí, suelen ser personas algo extrañas, visionarios, locos. Veo que has captado uno de los principales argumentos del Laberinto: la voluntad de ser lo que se quiera ser. Esa fuerza de querer está dentro de nosotros, puede que sea necesario que alguien nos ilumine, que nos la haga ver, pero la realidad es que con fuerza de voluntad, se puede llegar a donde se quiera, aunque la meta esté lejana y otros la consideren un ideal inalcanzable.

¿Con quién haces tus duelos literarios?
Los duelos son parte de un taller de creación literaria. Uno de mis métodos de trabajo consiente en proponer un tema para un ejercicio-relato. El viernes siguiente los alumnos deben traer el ejercicio-relato escrito, con copias para el resto de la clase. Se dan una semana para que cada uno lea los ejercicios-relatos de los demás, y los corrijan o den su visión sobre él. Para ello es necesario obrar de buena fe y entender que la escritura deja de ser nuestra una vez que es del lector.
El pequeño taller que encierra el Laberinto debe entenderse no como una muestra de erudición sino como una forma de que aquellos lectores no acostumbrados al cuento extraigan lo mejor de él.

¿Utilizas la escritura como terapia?
Sí, sí, sí. La escritura es para mí un exorcismo. Escribiendo me siento mejor. El Laberinto fue escrito en uno de esos momentos malos que todos pasamos y me ayudó a salir de él. Algunos lectores me han hecho ver que ese componente “sanador” también les ha llegado en la lectura, que les ha hecho bien en algún momento abismal. Me alegro de haber podido trasmitir esa sensación, ese ensalzamiento de la propia alma.

¿Te sientes identificado con tus personajes?
Mis personajes gozan de vida autónoma, diferente de la mía. Es indudable que suelen tener algo mío, pero no soy yo. Me gusta crearlos, hacerles actuar, meterlos en problemas. A ver qué pasa.

¿Mundo real o mundo paralelo? ¿Con cuál te quedas?
Busco siempre la fantasía. El mundo real no me atrae. En otra entrevista dije algo así como que “si no te gusta la realidad tal como es, píntala de otra manera”. Eso es lo que busco con la literatura que leo, y eso busco con mi escritura. Soy conciente de la tierra que piso, incluso, a veces, me agrada, pero sé que hay muchos mundos detrás que merecen la pena ser descubiertos.
Acabo de releer un cuento de Cheever que alguien recomendaba con frenesí. Se trata de “El nadador”, un cuento genial, en la que el maestro del cuento moderno de antepenúltima generación, etiquetado de realista (incluso para algunos, hiperrealista) utiliza la fantasía tan alejada de su habitual plasmación fotográfica de la sociedad. Y, tengo que decirlo, esto no es del todo verdad, porque también en ese relato hay una mordaz crítica de la sociedad de su época. Quiero decir que la fantasía siempre estará ahí, para hacer ver la realidad, porque una y otra son complementos indisociables, son el ying y el yang, opuestos pero complementarios.

¿Has conocido a muchos “maestros” como el de las últimas páginas de El laberinto de Noé?
Sólo a uno: mi propio abuelo, que me enseñó a mirar la vida desde otras perspectivas, a ver el mundo de manera diferente, que me insufló poder. Pero, lo que son las cosas, mi abuelo apenas leía alguna revista de ferroviarios y tenía una bellísima letra, pero no escribía más que un par de cartas al año.
Por eso le hice cortaziano, porque es otro “maestro” en lo literario. Uno de los mayores retos que me planteaba el libro era mostrar a dos personajes que, a la vez, eran lectores y escritores, y que intercambiaban sus textos para opinar sobre ellos. Cada uno tenía que tener su propia voz narrativa, diferente, pero debía mostrar como poco a poco, viernes tras viernes, sus voces se iban acercando, hasta llegar a los cuentos finales, en los que casi se confunde. Esa dualidad de tono hubiese sido imposible si no hubiese leído a Cortázar.

¿Crees que nuestro mundo tiene remedio?
Sinceramente pienso que no. Soy asocial por naturaleza y no confío en una sociedad que adora el dinero, que admira a los desaprensivos que venden sus intimidades, que ni se inmuta ante la muerte de miles de niños al día por inanición y que no ejerce la menor crítica al poder político que la gobierna aún sabiendo que está podrido.
Yo me limito a mi mundo, al que está cercano a mí. Ese sí que trato de que comulgue con mi espíritu.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en El laberinto de Noé?
Espero que entren en él, que superen los primeros obstáculos que ofrece una estructura esbozada y novedosa que puede conducirles al desánimo, que, una vez superado ese obstáculo de lo diferente, disfruten de los cuentos, que aprecien su evolución, que se corresponde con la evolución creadora de los personajes, y que acaben impregnados por el mensaje optimista que ofrece la novela que hila los relatos.

¿Qué proyectos tienes para el 2009?
Espero publicar (el contrato ya está firmando pero ya se sabe como están las cosas ahora) para el segundo trimestre una novela corta que ha sido finalista del Premio Felipe Trigo 2008. Y ya anda a la búsqueda de editor una trilogía de libros de cuentos cuyo tema catalizador es el mundo de la pareja.
Gracias, Cris.

Muchas gracias a ti, Esteban, por tus interesantes respuestas, por dedicarnos tu tiempo y por donar las fotos personales que ilustran esta entrevista..
A vosotros que leéis esto, como siempre, muchas gracias por estar ahí. Nos vemos la próxima semana con otra nueva conversación en diferido.


RESEÑA

Título: El laberinto de Noé
Autor: Esteban Gutiérrez Gómez
Editorial: La Tierra hoy
Págs: 292
Precio: 15 €

Admitámoslo: vivimos en un mundo cruel, despiadado, donde unos pocos imponen sus normas y etiquetan sin compasión a los demás. El resto, débiles como somos, solemos caer en sus redes, creemos todo lo que nos quieren hacer pensar. Y si nos dicen que nunca podremos llegar a ser esto o lo otro, nos rendimos, sin más. Esto no debería ser así. Cada cual debería encontrar su camino, por mucho que tarde en ello. Y para aprender la manera de hacerlo, nada mejor que adentrarnos en El laberinto de Noé, la obra de Esteban Gutiérrez Gómez de la que hoy hablaremos.
Martín, un hombre que se siente acabado y que sólo piensa en ahogar sus penas en el alcohol, vuelve, después de muchos años de ausencia, a la casa de unos abuelos que ya no existen. Martín echa de menos especialmente a su abuelo, Noé, un sabio amante de las letras, y se lamenta de no haber aprendido más antes de su muerte, de no haber vuelto cuando aún estaba vivo. Quizá con la ayuda de Julián, el anciano vecino y amigo del difunto Noé, pueda Martín comprender mejor a su abuelo y encontrar la luz al final de su negro túnel.
El protagonista y narrador de esta historia es Martín, ese hombre que se siente totalmente perdido en un mundo que ya no entiende. Él nos cuenta sus recuerdos, lo mucho que echa de menos a los seres que ya no están, especialmente al abuelo Noé, el mismo anciano culto que hizo de su casa una inmensa y caótica biblioteca. Así mismo, Martín nos hace partícipe del despertar de sus pasiones aletargadas, es decir, de su evolución como lector y, sobretodo, como escritor de cuentos.
Julián es el viejo compañero de viaje de Martín en este camino iniciático que nuestro protagonista emprende casi sin darse cuenta. Él compartirá con el nieto de su buen amigo Noé no sólo su gran amor por la gran literatura, sino también la enorme riqueza que encuentran aquellos que deciden poner en común sus propios escritos.
¿Y quién es Noé? ¿Sería tan sabio como su nieto se imagina o como Julián lo describe? ¿Por qué decidió llenar su casa de libros? ¿Acaso me corresponde a mí desvelar los secretos del fantasma que pasea, siempre sigiloso, por las páginas e este libro? Creo que mejor será dejar sus misterios dentro de este volumen, para que vosotros mismos os decidáis a descubrirlos.
Sin lugar a dudas, El laberinto de Noé es una de esas obras rebeldes, difíciles de clasificar, pues si bien comienza y acaba con la forma de una novela, en la que vemos como evoluciona el protagonista, Martín, durante su estancia en la casa del abuelo Noé, gran parte de estas páginas pertenecen al mundo de la narración breve, al cuento. Podría decirse que ésta es una novela hilada con relatos. Pero yo iría más allá: yo diría que se trata de una novela subordinada al relato, pues si bien los maravillosos cuentos que Esteban Gutiérrez nos presenta (estas piezas con las que soñar, pensar y deleitarnos, por las que se pasean personajes siempre tan intensos como apasionantes son las historias que nos narran), podrían vivir de forma independiente, es decir, recopilados en un libro exclusivamente para ellos; sin embargo, la estructura de la parte novelada no se sostendría precisamente sin estos cuentos.
El laberinto de Noé no es una novela cualquiera, ni un compendio de relatos al azar. Los que ya hemos tenido el placer de leerla, nos hemos encontrado ante una obra de gran valor para los amantes del relato, tanto para los que disfrutan sólo de su lectura como para todos los que se atreven (o atrevemos) con su escritura, así como un documento lleno sabiduría, de mensajes a los que prestar atención, temas sobre los que reflexionar y, sobretodo, mucha esperanza. Acabar la última página con una sonrisa en los labios resultará imposible.
A veces nos sentimos perdidos, como atrapados en un laberinto. No encontramos la salida, nos desesperamos, perdemos la esperanza porque a alguien se le ocurrió decirnos un día que los fracasados nunca levantan cabeza. No oigamos esas voces. Adentrémonos, en cambio, en la buena literatura que nos infunde ánimo. Entremos en El laberinto de Noé y disfrutemos del camino hasta la luz.

Cristina Monteoliva